Mobbing:
Un virus para la Gestión de Recursos Humanos (II)
Carmelo
Molina.17 feb 2006
Este
trabajo del profesor Carmelo Molina Tejada, forma parte
de la ponencia presentada en el "X Congreso de Antropología"
celebrado en Sevilla el pasado mes de Septiembre
Dr.
Heinz LeymannPara hacer una aproximación al mundo
del trabajo y por lo tanto al de los Recursos Humanos (a
partir de ahora RH), el profesor Carmelo Molina, indica
que el Dr. Heinz Leymann - primera autoridad en la materia
- , prefiere utilizar el término mobbing
en el trabajo, donde el uso de la agresión es casi
toda mental, y bastante raro el abuso físico, para
diferenciarlo de lo que ocurre en la escuela, que prefiere
utilizar el término bullying, donde el
uso de la fuerza física es más frecuente,
aunque ocurre junto con la mental.
Leymann,
señala Molina, no hace mención al ejército,
que también es trabajo, donde allí es un poco
más frecuente la agresión física y,
según algunos testimonios, casi tan corriente como
la mental.
Profesor
Carmelo MolinaEn este artículo el profesor Molina
pretende relacionar el mobbing con la Gestión de
los Recursos Humanos (a partir de ahora GRH) e intenta explicar
por qué ha calificado (entre otros muchos calificativos
que tendrá) a esta forma de violencia como virus
para dicha gestión. Para ello, expone brevemente
las últimas tendencias teóricas respecto a
la gestión del conocimiento en relación con
los recursos humanos, en concreto la medición de
los intangibles y el capital intelectual, que es lo que
proporciona según él, ''valor y ventaja competitiva
a las empresas'', y en segundo lugar, explicará una
sentencia judicial sobre mobbing, que se verá en
el último capitulo de esta sección sobre Mobbing
de ''Opinión Temática''.
TENDENCIAS
EN LA GESTIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS
Profesor Carmelo Molina
Comenzaré
diciendo que la función de los Directores de RH hoy
es difícil, compleja y llena de retos (por ejemplo:
tienen que demostrar su valor para la organización),
al fin y al cabo, tratan con personas, por lo que no pueden
permitirse el lujo de que le pongan más obstáculos,
es decir, ni que le entre un virus, ni que no pueda tener
la posibilidad, una vez infectado, de eliminarlo.
Para
intentar explicar un poco la complejidad de la tarea de
los Directores de RH, diré en un principio que las
funciones en la GRH, han evolucionado con el tiempo, paralelamente
a su denominación. En el siglo XIX se consideraba
al hombre como un ser racional económico
que lo único que le interesaba era el dinero (cosa
que era normal en aquella época de escasez y necesidad),
las funciones eran de control, rendimiento, disciplina,
contratación, despido, etc., al individuo se le consideraba
como un coste a minimizar y el perfil del Jefe de Personal
(que era como se llamaba), era el de un militar; ahora en
la actualidad, las funciones del Director de Recursos Humanos
(o incluso del Capital Humano) son radicalmente diferentes,
ya las personas no son un coste a minimizar sino un recurso
a optimizar, además de ser consideradas como el capital
más importante que tiene una organización
(aunque no nos dejemos engañar, todavía hoy,
nos encontramos muchas empresas ancladas en el pasado, y
algunas incluso en el siglo XIX).
Las
causas de la evolución de la GRH son diversas: se
han producido una serie de cambios en el entorno (económicos,
tecnológicos, político-legales, socio-demográficos),
cambios en la concepción del elemento humano, cambios
en la ciencia sobre gestión, incremento de la complejidad
organizativa, etc., que nos ha llevado a un mundo globalizado
y altamente competitivo, en el que la GRH tiene un marcado
carácter proactivo y el Capital Humano juega un papel
determinante en la competitividad de la empresa.
A
continuación, voy a analizar algunas funciones que
tienen hoy los departamentos de RH y el por qué de
ellas, para intentar demostrar que la violencia psicológica
es un grave obstáculo para la consecución
de las metas de cualquier departamento de RH.
Según
la teoría de los Recursos y Capacidades
de Robert Grant (1995), debemos recurrir al análisis
de los recursos y capacidades internos disponibles para,
en primer lugar, emplearlos completamente y, en segundo
lugar, explotar al límite su beneficio potencial,
y así, poder poner en marcha una estrategia que nos
permite obtener ventaja competitiva.
Grant
(1995: 159), clasifica los recursos en Tangibles e Intangibles,
estos últimos conforman el Capital Intelectual de
la organización (Capital Humano, Capital Estructural,
Capital Relacional)
Hoy
en día el capital tangible no es ningún factor
de competitividad, puesto que fácilmente se copia
o se adquiere, para que una empresa quiera ser tan competitiva
como la que más, tan solo debe de observar qué
tiene la otra (edificios, medios técnicos, vehículos,
etc.) y tenerlo también, así que ya no habría
diferencias entre las dos. Llegados a este punto podemos
comprender que cualquier empresa de cualquier país
en vías de desarrollo puede ser tan competitiva como
otras, es más, incluso podemos decir que puede ser
más competitiva, puesto que sus costes de producción
son menores A partir de aquí, podemos entender y
llegado el caso, aceptar el fenómeno de las deslocalizaciones
como algo natural (también España deslocaliza
como todos ustedes saben).
Entonces
¿qué podemos hacer? , ¿esta todo perdido?
, ¿vamos a tener que rebajar nuestros salarios y
trabajar más horas para ser igual de competitivos?
Es aquí donde entra la Gestión Estratégica
de los RH, hoy en día es el capital intangible el
único factor de competitividad, es decir, las personas.
La
consideración del componente humano como uno de los
factores determinantes de la competitividad de las empresas
ha conducido a la incorporación de dicho recurso
al proceso de análisis estratégico (Dolan,
Valle, Jackson y Schuler, 2003: 4)
No
basta con que las personas que trabajan en una organización
realicen el trabajo encomendado perfectamente, tienen que
aportar más, tienen que añadir valor a su
trabajo (las empresas tienen que saber aprovechar la sobreeducación
que existe actualmente), esto se traduce en que los empleados
deben no exactamente hacer más de lo
que se le pide, sino aportar más de lo
que se espera de ellos, pero claro, nadie puede obligarles,
basta con que digan
no se me ocurre nada,
no
lo entiendo,
no sé que más puedo hacer,
etc. Para que las personas quieran se tienen que sentir
motivadas, comprometidas e implicadas con su organización
y solo de esa manera las personas pueden contribuir a la
creación, desarrollo y mantenimiento de la ventaja
competitiva, y eso se traduce concretamente en crear e innovar,
la creación y la innovación se basan en el
conocimiento, y ese conocimiento hay que querer aportarlo.
De
lo que estamos hablando es de intangible, que es más
difícil de copiar, aunque no imposible, lo que sí
es seguro es que van a tardar tiempo los competidores y
ese tiempo es valiosísimo para seguir trabajando
en la siguiente innovación (la innovación
no tiene por qué ser tecnológica, cualquier
cosa que haga hacer las cosas de otra manera, es una innovación:
en los procesos, en la forma de hacer los negocios, etc
),
cualquier cosa que se le ocurra a un empleado, cualquier
idea para mejorar algo, etc., los empleados tienen que querer
aportarlo y la empresa le tiene que facilitar el vehículo
o la forma de aportarlo (sistemas de participación
),
para después (si llega el caso),implantarlo.
Estoy
hablando de voluntad, de querer aportar y la GRH precisamente
lo que tiene que hacer es atraer y retener a las personas
valiosas que puedan y quieran aportar, lograr su compromiso
e implicación, desarrollar su potencial, motivarlos,
potenciar el trabajo en equipo, gestionar la diversidad
cultural, gestionar los cambios, búsqueda de mayor
flexibilidad, etc., todo esto se conseguiría gestionando
una cultura organizativa donde las personas se sientan satisfechas
y gocen de cierta autonomía, y es a través
de este tipo de cultura (que el departamento de RH tiene
que gestionar) donde las personas van a QUERER añadir
valor a su trabajo y van a querer aportar sus ideas para
conseguir esa ventaja competitiva necesaria para su supervivencia,
como ya les anticipé, la tarea es difícil
y se complica más con el hecho de que cualquier persona
que en una organización tenga responsabilidades sobre
otras personas, se convierte en un director de RH y además
directo, porque es la persona que las trata diariamente
y la que debe aplicar, en el trato con los demás,
la estrategia que en política de recursos humanos
establezca la organización.
¿Se
imaginan ustedes que después de estar formulando,
desarrollando e implantando meticulosamente esta estrategia,
aparezca un hostigador y tire por tierra todo?, con personas
como estas, con estos hostigadores, ¿quién
estaría dispuesto a aportar ideas?, ¿qué
clase de motivación tendrían para hacerlo?,
¿cómo íbamos a conseguir su compromiso
e implicación?, todo el mundo estaría mirando
su reloj para salir pitando.
El
Mobbing destruye toda posibilidad de que las personas que
lo sufran aporten valor a su trabajo, por que destruye a
la persona y al profesional. El concepto agrupa una
diversidad de comportamientos que tienen una finalidad común:
la modalidad agresiva y vejatoria con o sin intención
de eliminar a un trabajador de la empresa (Corsi,
2003: 183), pero ¿Cómo es posible que tengamos
dentro estos personajes? ¿qué podemos hacer?,
siempre desde el punto de vista de la GRH y teniendo en
cuenta que lo hemos bautizado como un virus, se me dos vías
de actuación: Prevención y eliminación
(si ya está dentro).
Las
organizaciones no se pueden permitir el lujo de soportar
a gente que evidentemente no está contribuyendo al
logro de las metas estratégicas de la empresa
(Fitz-enz, 1999: 31)
Para
evitar que nos infectemos, debemos estar alerta en los procesos
de reclutamiento y selección, buscando un perfil
apropiado a nuestra estrategia, también a través
de la formación en habilidades directivas, relaciones
humanas, gestión de personas, etc., podemos concienciar
y evitar cualquier situación desagradable. Si ya
lo tenemos dentro, tenemos que desinfectarnos lo antes posible,
La primera acción sería apartarlos/as de cualquier
cargo o puesto en el que se tengan que relacionarse o del
que dependan de ellos o ellas otras personas (buscarles
otro sitio provisionalmente), realizar con extrema celeridad
una investigación, obtener las pruebas necesarias
y desafectarlos, es decir a la calle.
Hay
que detectarlos/as lo antes posible, estos individuos responden,
como regla general, a un mismo perfil: envidias, celos,
miedos a perder protagonismo, miedos a ser superados, etc.,
y como regla general, ejercen esa violencia contra personas
de valía. Me atrevería a decir que en muchos
casos son psicópatas.
Ante
las primeras sospechas hay que estar alerta, ante las primeras
quejas hay que investigar, ante las primeras pruebas hay
que actuar, quizás en los procesos de valoración
de desempeño se deberían introducir algunos
ítems al respecto. No podemos ni debemos caer en
no ver o no querer ver la violencia, y que según
Corsi (2003) en su libro Violencias sociales,
la veamos como algo natural y nos insensibilizemos e incluso
la encubramos.
Hasta
aquí, lo que he puesto de manifiesto es que debemos
estar alerta contra el mobbing, porque como responsables
de los recursos humanos no nos conviene tener a estos tipos
de personas, pero no sólo es que no nos conviene,
sino que además, tenemos la obligación legal
de impedir que se produzcan situaciones de hostigamiento,
no solo tomando acciones preventivas sino actuando con celeridad
cuando aún así, se produzcan.
http://www.extremaduraaldia.com/temas/mobbing:_un_virus_para_la_gestion_de_recursos_humanos_ii.html
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INFORMACIÓ SOBRE MOBBING III
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